Dejar definido qué ocurrirá con el patrimonio después de la muerte puede evitar años de conflictos familiares y gastos legales. Por ello, septiembre se mantiene como el Mes del Testamento, una campaña que busca fomentar la cultura de la previsión patrimonial.
Durante entrevista, Jeanette Arrizon explicó que hacer un testamento no es un trámite exclusivo para personas adultas mayores, pues cualquier persona puede establecer legalmente quiénes serán sus herederos y quién se encargará de ejecutar su voluntad.
La importancia del documento también se refleja en los procesos que se generan cuando una persona fallece sin dejar testamento. Como referencia, señaló que en 2022 el Supremo Tribunal de Justicia reportó 4 mil 319 juicios sucesorios intestamentarios, es decir, procedimientos derivados de fallecimientos en los que no existía testamento.
Cuando no existe este documento, la legislación establece quiénes pueden heredar de acuerdo con el parentesco, pero el proceso puede complicarse si existen desacuerdos entre los familiares, propiedades con documentación pendiente u otros asuntos relacionados con los bienes.
Arrizon explicó que durante septiembre existe un incentivo para quienes decidan realizar el trámite en Sonora: mediante un convenio entre el Gobierno del Estado y la Dirección de Notarías, el testamento público abierto tiene un 50 por ciento de descuento en los honorarios notariales, mientras que determinados pagos relacionados con catastro se encuentran exentos durante este periodo.
De acuerdo con el ejemplo expuesto durante la entrevista, un trámite que normalmente ronda los 4 mil pesos podría quedar en aproximadamente 2 mil pesos con el descuento.
Además de establecer quién recibirá los bienes, el testamento permite designar a un albacea, persona encargada de facilitar el cumplimiento de la voluntad del testador y el proceso de sucesión.
La especialista también aclaró una de las dudas frecuentes entre adultos mayores: hacer un testamento no significa perder la propiedad ni tener que abandonar la vivienda. En caso de querer transferir un inmueble en vida, existen figuras jurídicas distintas, como la donación con usufructo vitalicio, que debe analizarse con asesoría profesional.
La recomendación es no esperar a una edad determinada para poner en orden el patrimonio y acudir con un notario para recibir asesoría sobre las condiciones particulares de cada caso.
Más allá del costo del trámite, advirtió, prevenir puede representar un ahorro importante frente a los gastos, tiempo y conflictos que puede generar una sucesión intestamentaria.









