Las vacaciones están por terminar y todavía queda un último fin de semana para disfrutar en familia antes de regresar a la rutina escolar.
No es necesario hacer grandes planes para aprovechar estos días. Una salida al parque, una tarde de juegos, preparar juntos alguna comida o simplemente dedicar unas horas a una actividad que normalmente no cabe entre las responsabilidades de la semana pueden convertirse en una buena forma de cerrar el verano.
También puede ser un buen momento para que niñas y niños participen en la preparación para el regreso a clases. Elegir juntos los útiles, organizar la mochila o preparar un espacio para hacer tareas puede convertir una actividad pendiente en parte de la transición hacia la nueva rutina.
Después de varias semanas de descanso, la idea es disfrutar sin llenar los últimos días de vacaciones de actividades. Un poco de diversión, tiempo en familia y una transición gradual pueden hacer que el regreso a clases se sienta mucho más ligero.








