La democracia no se sostiene únicamente con instituciones y leyes, también necesita ciudadanos involucrados en las decisiones públicas, planteó el analista Juan Carlos Puebla durante su participación en el espacio de Soledad Durazo.
A partir del pensamiento del cineasta italiano Pier Paolo Pasolini y del filósofo francés Alexis de Tocqueville, Puebla reflexionó sobre los riesgos de una sociedad concentrada en el consumo, la búsqueda del éxito individual y cada vez más alejada de la vida pública.
Explicó que Pasolini advertía sobre nuevas formas de fascismo que podrían surgir no necesariamente mediante las armas, sino a través del mercado, el consumismo y la tendencia a imponer estilos de vida cada vez más similares.
También retomó las ideas de Tocqueville, quien consideraba que la participación y la deliberación ciudadana son fundamentales para preservar las libertades y fortalecer la democracia.
En ese sentido, señaló que mecanismos como el presupuesto participativo y el programa Creces permiten acercar a los habitantes a las decisiones sobre las necesidades de sus colonias, al involucrarlos en la elección de obras y proyectos para sus comunidades.
Puebla sostuvo que el desafío está en dejar de ser espectadores de la vida pública y recuperar la participación colectiva, pues ninguna institución puede garantizar por sí sola la permanencia de una democracia si la ciudadanía deja de ejercer sus libertades.








