Los squishies, esos juguetes suaves, coloridos y apachurrables que se han vuelto populares entre niñas, niños y jóvenes, ahora generan preocupación por los materiales con los que algunos son fabricados.
El ISSSTE emitió una advertencia para llamar la atención sobre posibles riesgos asociados a ciertos productos, especialmente aquellos que se comercializan sin información clara sobre su composición o procedencia.
La popularidad de estos juguetes también ha crecido gracias a las redes sociales, donde las tendencias pueden convertir un producto en un objeto de deseo en cuestión de días. Por eso, especialistas recomiendan no comprar únicamente por moda y revisar etiquetas, materiales, fabricante y advertencias de seguridad antes de llevarlos a casa.
La pregunta que queda sobre la mesa es sencilla: ¿sabemos realmente qué contienen los juguetes que nuestros hijos están llevando a todas partes?









