El regreso a clases suele concentrar buena parte del gasto familiar en útiles, mochilas, uniformes y calzado, pero una vez que los estudiantes vuelven a las aulas aparecen otros desembolsos que pueden complicar todavía más el presupuesto de septiembre.
Transporte, alimentos, copias, materiales para proyectos, actividades escolares y cuotas o gastos extraordinarios son algunos de los pagos que pueden surgir durante las primeras semanas del ciclo escolar. Para muchas familias, el problema no está únicamente en hacer una compra grande antes de regresar a clases, sino en enfrentar pequeños gastos que se acumulan durante todo el mes.
Por eso, especialistas en finanzas personales recomiendan establecer desde el inicio un presupuesto destinado exclusivamente a los gastos escolares y separar una cantidad para imprevistos. También puede ser útil aprovechar materiales del ciclo anterior que todavía estén en buenas condiciones, en lugar de reemplazarlos automáticamente.
Otra recomendación es comparar precios antes de comprar y evitar adquirir todo en un solo establecimiento. En productos como útiles, uniformes y calzado pueden encontrarse diferencias importantes entre tiendas, especialmente cuando se trata de compras de varios artículos.
El regreso a clases, entonces, no termina cuando se entrega la lista de útiles: para las familias, septiembre también representa el reto de mantener bajo control los gastos que aparecen durante el ciclo escolar.









