El calendario ya marca septiembre, pero Sonora todavía mantiene condiciones propias de la temporada de calor. En Hermosillo y otras regiones del estado, las temperaturas continúan siendo elevadas, mientras que la presencia del monzón mexicano puede generar lluvias, nubosidad y tormentas en distintos puntos.
Esta combinación puede resultar engañosa: que aparezcan nubes o lluvia durante algunas horas no significa necesariamente que el calor haya terminado. Después de una precipitación, la humedad puede incluso incrementar la sensación térmica y hacer que el ambiente se perciba más pesado.
Para quienes realizan actividades al aire libre, las autoridades mantienen las recomendaciones de prevención: beber agua de manera frecuente, reducir la exposición directa al sol durante las horas de mayor intensidad y prestar especial atención a niñas, niños, adultos mayores y personas que trabajan bajo el calor.
Las lluvias también pueden provocar cambios repentinos en las condiciones de las calles, especialmente en zonas donde suele acumularse agua. Por ello, durante esta etapa del año conviene mantenerse atento a los avisos meteorológicos y no confiarse únicamente porque el verano está llegando a su recta final.
Septiembre trae consigo la esperanza de temperaturas más agradables, pero en Sonora todavía habrá que esperar un poco para sentir que el verano realmente terminó.









