La Generación Z no solo enfrenta retos relacionados con la salud mental y el uso de redes sociales; también está experimentando una creciente distancia entre hombres y mujeres en temas como roles de género, relaciones y formas de entender la vida.
Durante entrevista, el analista Juan Puebla explicó que esta generación, integrada aproximadamente por jóvenes de entre 13 y 30 años, presenta cambios importantes frente a generaciones anteriores.
Uno de los fenómenos que destacó es la llamada brecha de género: se piensa que, mientras las mujeres jóvenes tienden a adoptar posturas más liberales y buscan mayor independencia personal y profesional, una parte de los hombres se está acercando a posiciones más conservadoras y a una defensa de los roles tradicionales.
Esta diferencia también estaría influyendo en las relaciones de pareja y en el aumento de jóvenes que permanecen solteros por decisión propia.
Puebla señaló que en redes sociales han cobrado fuerza comunidades masculinas que responsabilizan a las mujeres de los problemas que enfrentan los hombres y plantean recuperar modelos tradicionales de familia y género.
El fenómeno, advirtió, puede generar una percepción de confrontación entre hombres y mujeres, particularmente entre jóvenes que están construyendo su identidad y sus relaciones en un entorno marcado por las redes sociales.
A este escenario se suman otros retos de la Generación Z, como la ansiedad, el desencanto y el temor a la exposición pública o a ser víctimas de la llamada “cultura de la cancelación”.
Más allá de las diferencias, el reto está en entender qué está provocando esta separación entre jóvenes y cómo las nuevas formas de socialización están modificando la manera en que hombres y mujeres se relacionan.









