La lactancia materna no debería representar dolor para las madres y algunos de los malestares que suelen considerarse “normales”, como pezones agrietados o dolor durante la succión, pueden evitarse con una adecuada orientación, señaló la pediatra y asesora en lactancia Gabriela Romandia.
Durante una entrevista en radio fórmula con SD, la especialista destacó que la lactancia ofrece importantes beneficios tanto para el bebé como para la madre. En el caso de los recién nacidos, favorece su sistema inmunológico mediante el paso de inmunoglobulinas a través de la leche materna y contribuye a disminuir enfermedades y la mortalidad neonatal.
Para las madres, explicó, también existen beneficios relacionados con la salud, entre ellos una reducción en el riesgo de cáncer de mama y ovario, obesidad e hipertensión, además de favorecer el vínculo entre madre e hijo.
Romandia señaló que uno de los principales retos es que las mujeres reciban información y acompañamiento adecuados, ya que las dificultades para iniciar la lactancia pueden llevarlas a pensar que no son capaces de producir suficiente leche.
Explicó que cada caso debe analizarse de manera individual, considerando tanto a la madre como al bebé, pues factores como la posición, la succión y algunas condiciones de salud pueden influir en el establecimiento de la lactancia.
La especialista también llamó a dejar atrás la idea de que amamantar necesariamente debe doler.
“Ese es uno de los mitos con el que nos topamos mucho”, explicó, al señalar que una adecuada posición y valoración del bebé pueden ayudar a prevenir lesiones y molestias.
Otro de los mitos que descartó es que amamantar provoque la caída del busto. También aclaró que las madres no necesitan llevar una dieta excesivamente restrictiva durante la lactancia y que, en términos generales, pueden mantener una alimentación variada.
Sobre la duración, recordó que la recomendación es ofrecer lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y continuarla junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más, de acuerdo con las recomendaciones de organismos internacionales.
Romandia agregó que la leche materna también puede extraerse y almacenarse para que el bebé pueda recibirla cuando la madre trabaja, viaja o tiene que separarse temporalmente de él.
Ante este escenario, consideró fundamental que existan espacios adecuados para la lactancia y extracción de leche en centros de trabajo, hospitales, aeropuertos y otros lugares públicos, así como personal de salud capacitado que pueda acompañar a las madres durante el proceso.
La pediatra subrayó que más que imponer reglas o generar culpa, el objetivo debe ser que las mujeres tengan información confiable, apoyo profesional y condiciones que les permitan tomar decisiones informadas sobre la alimentación de sus bebés.









