La práctica de contratar docentes únicamente durante el ciclo escolar, con interrupciones entre periodos para evitar generar antigüedad o prestaciones laborales, podría constituir una violación a los derechos de los trabajadores si se utiliza con ese propósito, advirtió el abogado laboralista Alberto Mendoza Montoy.
Durante una entrevista con la periodista Soledad Durazo, el especialista explicó que si bien la Ley Federal del Trabajo contempla contratos por tiempo determinado en ciertos casos, estos no pueden emplearse para privar a los trabajadores de derechos que les corresponden por ley.
“Si existe una actitud maliciosa con la finalidad de no generar seguridad laboral, el contrato puede ser inválido, porque no se pueden limitar derechos sustanciales del trabajador”, señaló.
El abogado también aclaró que los reglamentos internos de trabajo no pueden estar por encima de la Constitución ni de la Ley Federal del Trabajo, por lo que ninguna disposición interna puede justificar la renuncia a derechos laborales.
Respecto a la práctica de solicitar a los empleados firmar una carta de renuncia al momento de ser contratados, Mendoza Montoy afirmó que se trata de una “mala costumbre” que carece de sustento legal y representa una contradicción jurídica, al afectar la seguridad laboral del trabajador.
Ante este tipo de situaciones, recomendó a los docentes informarse sobre sus derechos, revisar cuidadosamente las condiciones de contratación y, en caso de detectar irregularidades, acudir a las autoridades laborales para presentar una queja y solicitar la intervención de la Secretaría del Trabajo.
Asimismo, señaló que, aunque la autoridad tiene facultades para supervisar estas prácticas, una denuncia formal facilita el seguimiento e investigación de posibles violaciones a la legislación laboral.






