La falta de confianza en las instituciones, el debilitamiento de la comunidad y la incertidumbre sobre el futuro alimentan lo que el analista Juan Carlos Puebla denomina acedia social, un fenómeno relacionado con el desencanto, particularmente entre las nuevas generaciones.
Durante su participación en el espacio de Soledad Durazo, Puebla explicó que la acedia es un concepto de origen medieval asociado con la tristeza, la desmotivación y la pérdida de sentido. En la actualidad, consideró que puede identificarse en una sociedad donde la política, la religión y las promesas de prosperidad dejan de ofrecer respuestas satisfactorias.
Señaló que entre los jóvenes crece la percepción de que el esfuerzo no garantiza estabilidad económica ni acceso a una vivienda, mientras que la democracia representativa puede generar distancia entre la ciudadanía y las decisiones públicas.
A esto se suma la pérdida de confianza en instituciones que anteriormente ofrecían referentes de identidad y pertenencia, así como el debilitamiento de los vínculos comunitarios.
El analista advirtió que este vacío puede favorecer el avance de discursos políticos que ofrecen identidad, una interpretación de la historia y la promesa de pertenecer a un proyecto colectivo.
Finalmente, sostuvo que la pérdida del sentido de comunidad y de la capacidad de influir en el entorno contribuye al desencanto social, en un contexto donde muchas personas sienten que han dejado de encontrar motivos para creer en el futuro.









