La regulación del uso de celulares en las escuelas debe acompañarse de educación digital para las familias y evaluaciones que permitan conocer su impacto en el aprendizaje, señaló Michelle Lucero Barrón, directora de la Fundación Nueva Generación Sonora.
En entrevista con Soledad Durazo, consideró que restringir los dispositivos en las aulas representa un primer paso para atender las distracciones escolares; sin embargo, advirtió que aún no existe evidencia suficiente para determinar si la medida mejorará los resultados académicos.
Explicó que los riesgos digitales no desaparecen al salir de la escuela, pues niñas, niños y adolescentes continúan conectados desde sus hogares. Por ello, destacó la importancia de que madres y padres aprendan a establecer límites, proteger la privacidad de sus hijos y prevenir situaciones como el ciberacoso y el contacto con desconocidos.
Lucero Barrón recordó que un estudio presentado por la fundación hace dos años identificó que las infancias pasaban cerca de seis horas diarias utilizando dispositivos digitales. A partir de ese diagnóstico, impulsaron la campaña Me cuido en el mundo digital, con pláticas en escuelas para informar sobre las oportunidades y los riesgos de internet.
Finalmente, subrayó la necesidad de escuchar las experiencias de niñas, niños y adolescentes para diseñar estrategias que promuevan un uso responsable de la tecnología, tanto en las aulas como en casa.









