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La muerte de Moana, una delfín que permanecía en el Delfinario Sonora, en San Carlos, Guaymas, llevó a la Coalición Animalista del Estado de Sonora (CAES) y a la organización Empty the Tanks a presentar denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Las organizaciones solicitaron una investigación a fondo sobre las condiciones en las que se encuentran los mamíferos marinos del recinto, así como determinar si existen responsabilidades administrativas o penales relacionadas con el fallecimiento, ocurrido y dado a conocer públicamente el pasado 1 de octubre.
Entre sus principales demandas se encuentra el cierre definitivo del establecimiento y el esclarecimiento de la causa de muerte de Moana. También pidieron verificar si se realizó la necropsia correspondiente, así como la entrega de los informes veterinarios y la preservación de los registros médicos del ejemplar.
CAES señaló que el caso debe analizarse junto con los antecedentes de muertes de otros animales registrados en el Delfinario Sonora, además de revisar las condiciones actuales de los ejemplares que permanecen en el lugar.
Cuestionan permanencia de delfines en estanques
La organización recordó que los delfines continúan alojados en estanques de concreto, pese a la reforma federal publicada el 16 de julio de 2025, que establece la transición hacia corrales marinos y contempla alternativas cuando las condiciones geográficas no permitan este tipo de instalaciones.
De acuerdo con la reforma, los establecimientos cuentan con 90 días naturales para presentar el inventario de ejemplares y, posteriormente, hasta 18 meses para concretar la reubicación. Con ambos plazos, el límite máximo podría extenderse hasta abril de 2027, aunque el periodo aplicable al Delfinario Sonora dependerá de la fecha en que haya presentado su inventario.
CAES y Empty the Tanks también pidieron conocer qué medidas se han implementado para evitar la reproducción de los ejemplares que permanecen en el recinto, tal como establece la reforma, y que estas acciones garanticen un manejo digno y respetuoso.
Las organizaciones solicitaron a las autoridades precisar cuándo fue entregado el inventario, cuál es el plazo que corresponde al establecimiento y qué avances existen en el proceso de transición.
La denuncia contempla además la revisión de la situación legal y de custodia de cada animal, los inventarios, la calidad del agua, la atención veterinaria y las actividades de reproducción, espectáculos e interacción con visitantes, incluidas las llamadas “delfinoterapias”.
También demandaron verificar el cumplimiento de la NOM-135-SEMARNAT-2004, de la reforma federal en materia de mamíferos marinos y de la legislación estatal de protección y bienestar animal.
Según lo señalado por las organizaciones, la legislación de Sonora contempla restricciones para el uso de mamíferos marinos en espectáculos y actividades de adiestramiento, además de un programa para la readaptación o transformación del Delfinario Sonora en un Centro de Conservación de Vida Marina.
CAES y Empty the Tanks sostuvieron que cualquier eventual cierre debe acompañarse de una transición responsable, que incluya atención veterinaria especializada, valoración individual de los ejemplares y un plan de manejo y reubicación acorde con sus necesidades y con el marco legal vigente.
Finalmente, exigieron que las autoridades actúen de manera transparente e imparcial y mantengan informada a la sociedad sobre el avance de las investigaciones y las medidas que se adopten para proteger a los animales que permanecen en el recinto.









