Los hábitos que se adquieren durante los primeros años pueden influir en la salud cardiovascular durante la vida adulta. Profesionales de la salud señalan que factores como el sobrepeso, la presión arterial elevada y una alimentación poco saludable pueden aparecer desde la niñez.
Por ello, especialistas recomiendan que los menores mantengan una alimentación variada, con frutas, verduras, cereales integrales y proteínas saludables, además de limitar el consumo de bebidas azucaradas, exceso de sal y grasas saturadas.
5 formas de empezar a cuidar el corazón de los niños
1. Muévanse todos los días.
Niños y adolescentes de 6 a 17 años deberían realizar alrededor de 60 minutos de actividad física diaria.
2. Llenen el plato de alimentos saludables.
Frutas, verduras, cereales integrales y proteínas saludables pueden formar parte habitual de su alimentación.
3. Que el agua sea la bebida principal.
Conviene limitar refrescos, jugos y otras bebidas con azúcares añadidos.
4. Menos sal y alimentos ultraprocesados.
Reducir el exceso de sodio y grasas saturadas ayuda a mantener mejores hábitos cardiovasculares.
5. No faltar a sus revisiones.
Los controles pediátricos permiten vigilar aspectos como el peso y la presión arterial y detectar oportunamente posibles factores de riesgo.









