El fin de semana pasado atestiguando una verdadera feria de goles y los vítores no pararon desde el viernes. Estados Unidos no tuvo consideraciones con Paraguay y asestó un 4-1 incontestable, mostrándose como la coanfitriona que ha dejado más expectativas.
Las comparaciones entre el debut estadounidense y el mexicano no se hicieron esperar, pero mientras los programas de debate se daban gusto, hubo un limitado espacio para el asesinato del periodista Luis Ángel López Valdez, acaecido en Poza Rica, Veracruz el 11 de junio. Debut mundialista, una fecha caprichosa para otro ataque a libertad de expresión.
Ese mismo viernes pudimos escuchar a la presidente Sheinbaum impaciente frente al magisterio disidente. Ya no se contemplarán más diálogos y, ahora, el nuevo modelo para asignar plazas docentes se decidirá, según declaró, escuela por escuela. La CNTE no consiguió el objetivo. Atacó y atacó, pero no pudo romper el catenaccio del gobierno, pasando por encima de la vialidad de la maltrecha Ciudad de México.
Sábado. Hemos visto el empate de Brasil frente a Marruecos, donde se pudo ver a una de las más limitadas generaciones de futbolistas brasileros frente a la que es tal vez la mejor selección del continente africano. Y aún así, Vinicius Jr. confirmó su estatura como estrella al rescatar el punto para el pentacampeón del mundo. Mientras los titulares abundaban en cuestionamientos al funcionamiento de la escuadra verdeamarella, el decepcionante resultado volvió a robar cámara a otro hecho: el asesinato de Joel Bravo Martínez, alcalde de San Miguel Amatitlán, Oaxaca. En lo que se ha vuelto un fenómeno cada vez más frecuente, la presidencia municipal es ahora un cargo peligroso, 11 ediles en funciones han sido ultimados en menos de un año, aunque ninguno con la notoriedad e impacto de Carlos Mando, asesinado el pasado 1 de noviembre.
Y llegó el domingo, el día más espectacular de la jornada; Alemania 7-1 Curaçao, Suecia 5-1 Túnez y el que se ha considerado como el mejor encuentro hasta ahora: el empate a dos goles entre Países Bajos y Japón, con el empate agónico del conjunto asiático que es, sin duda, uno de los favoritos de la afición.
Ese domingo, mientras el público gozaba y sufría con los encuentros, México alcanzó la cifra de 39, 221 homicidios acumulados desde octubre de 2024. Las muertes son un resultado que parece imposible de remontar, aunque la presidente haya declaró que la gente está muy feliz con la fiesta del fútbol.









