La identificación temprana de problemas en la lectoescritura, memoria y atención permite brindar apoyo oportuno a niñas y niños
Hermosillo, Sonora.- Las dificultades de aprendizaje en la infancia suelen manifestarse durante los primeros años de escolarización y pueden estar relacionadas con alteraciones en procesos cognitivos, factores emocionales, sociales o incluso deficiencias en la atención educativa, señaló la especialista en psicología educativa Mireya Franco.
Durante una entrevista con la periodista Soledad Durazo en Radio Fórmula Sonora, la maestra explicó que las dificultades de aprendizaje no deben confundirse con una incapacidad permanente, ya que en muchos casos se trata de deficiencias específicas que pueden ser atendidas oportunamente.
“Son alteraciones que afectan el aprendizaje, principalmente en áreas como la lectura, la escritura, las matemáticas y otros procesos cognitivos. Su origen puede estar relacionado con una disfunción del sistema nervioso, pero también con factores emocionales, familiares, sociales o educativos”, explicó.
Franco destacó la importancia de que las niñas y niños lleguen a la etapa escolar con ciertos conocimientos previos que faciliten la adquisición de la lectoescritura. Entre ellos mencionó la lateralización, es decir, la capacidad de identificar izquierda y derecha, una habilidad fundamental para leer y escribir correctamente.
Asimismo, señaló que los procesos cognitivos como la memoria, la atención, la percepción y la comprensión son elementos clave para el aprendizaje. Cuando alguno de estos procesos presenta dificultades, el menor puede enfrentar obstáculos para retener información, comprender instrucciones o desarrollar habilidades académicas.
“La lectura y la escritura parecen tareas sencillas, pero implican múltiples procesos mentales que deben funcionar de manera coordinada. Si existe alguna dificultad en la memoria, la atención o la percepción, el aprendizaje puede verse afectado”, indicó.
La especialista también subrayó la importancia del desarrollo del lenguaje oral desde edades tempranas, ya que las habilidades de escuchar, hablar, leer y escribir constituyen la base de la comunicación y del aprendizaje escolar.
Franco consideró que el acompañamiento de padres, docentes y especialistas resulta indispensable para detectar oportunamente cualquier rezago y evitar que las dificultades se agraven con el paso del tiempo.
Además, señaló que el sistema educativo enfrenta el reto de reconocer la diversidad en las formas de aprendizaje de cada estudiante, ya que no todos desarrollan las mismas habilidades al mismo ritmo.
“Necesitamos una educación más diversa porque los niños son diversos. Cuando identificamos una dificultad podemos intervenir y ayudar; cuando no se detecta, el rezago suele crecer con los años”, advirtió.
Finalmente, hizo un llamado a las familias y a la comunidad educativa a observar con mayor atención el desarrollo de niñas, niños y adolescentes, con el fin de brindarles las herramientas necesarias para alcanzar una formación integral y fortalecer su autonomía en el futuro.









