En escándalos como el del General Cienfuegos, siempre queda la duda ¿Lo obvio es?

Soledad Durazo

Con sus más de 8 décadas a cuestas, Don Manuel no deja de lamentarse.

Sentado frente al televisor sigue las noticias.

¿Cómo es posible que un alto rango de 4 estrellas tenga este final?, se pregunta mientras de fondo se desarrolla la crónica.

“En el aeropuerto de Los Ángeles fue detenido el Gral. Salvador Cienfuegos…es un hecho sin precedentes…se le imputan cuatro cargos relacionados con los delitos de narcotráfico y lavado de dinero…”

Los espacios desde los medios se llenan con los detalles de la información; se hacen las interpretaciones políticas y se dibujan las conexiones…siempre hay una imagen de archivo, un video que refleja los días de gloria y que se contrasta con la condena de la oscuridad donde ninguna estrella brilla sin importar ya el tiempo que haya adornado uniformes o coronado carreras… donde el honor se empaña para dar paso a la vergüenza, a la deshonra.

En lo inmediato surge lo superfluo y el camino más corto en las interpretaciones, siempre tiene su primera parada en el ajuste de cuentas políticas, en el reacomodo de las fuerzas, el reparto de las plazas y la administración de la delincuencia, para detenerse luego en el calendario electoral…en unos días son las elecciones en el país vecino.

Pero lo que subyace es algo más profundo y se refiere al golpe moral que para la sociedad mexicana representa la detención de un militar de alto rango y las acusaciones que pesan sobre Él.

Lo que provoca es un derrumbe en la conciencia colectiva, especialmente en gente que como Don Manuel toda su vida se ha cuadrado ante el Ejército considerando a sus integrantes como la parte más sólida, más íntegra en su desempeño como servidores públicos.

Durante muchos años en México los militares han representado para la sociedad, una imagen de respeto. El año pasado, por ejemplo, así lo reflejaba una encuesta publicada por El Financiero, https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/marina-ejercito-y-el-presidente-en-quienes-mas-confian-los-mexicanos  

 

Posterior a los hechos registrados en 2019 y ya identificados para la referencia histórica como “El culiacanazo” cuando se detuvo para luego dejar ir al presunto narcotraficante Ovidio Guzmán,  Consulta Mitofsky hizo una encuesta  para conocer la percepción mexicana sobre el Ejército y el grado de confianza que este mantenía era del 77%; el 82% de los encuestados opinó que era correcto utilizarlo en el combate al crimen organizado y más del 90% de quienes respondieron al interrogatorio dijeron sentirse muy seguros o algo seguro, cuando integrantes de la milicia patrullaban sus calles https://www.youtube.com/watch?v=4mGaFrUc8iY solo por citar un par de referencias.

¿Dónde empezó el deterioro del Ejército? A juzgar por las encuestas referidas, los números son bastante buenos sobre todo si consideramos que es la Institución mejor evaluada.

Por supuesto que a lo largo de la historia contemporánea ha tenido sus actuaciones cuestionables. Imposible dejar de lado  su participación en el 68; el señalamiento sobre el asesinato de civiles en Tlatlaya en 2014;  Ayotzinapa;  la condena del Gral. Manuel Moreno Aviña por delitos de tortura, homicidio y destrucción de un cadáver en 2008 y así pudieramos seguir.

Al Gral. Juan Arévalo Gardoqui (Secretario de la defensa en el sexenio de Miguel de la Madrid) se le señaló siempre su vínculo – a través de su hijo- con Caro Quintero y uno de sus sobrinos fue acusado de trabajar estrechamente con el Cártel de Cali y pueden ser referidos muchos nombres más de altos mandos de quienes se ha sospechado su involucramiento con el crímen organizado, las matanzas no justificadas y nunca bien explicadas, la violación a derechos humanos, etc.

Pero ahora estamos ante la detención de un General que tuvo a su cargo la Defensa nacional en el pasado reciente.

Ocurre también en un momento en que los índices de inseguridad se han disparado, donde el crimen organizado ha penetrado todas las esferas y en el que la ciudadanía nos sentimos más expuesta y pareciera que la única Institución que creímos rescatable, también ha sucumbido.

Si hemos considerado denigrante ver a miembros de nuestras Fuerzas armadas realizando labores de albañilería, no por el trabajo en sí que por supuesto es sumamente digno, sino porque no están para eso, la imagen de un General del más alto rango del Ejército mexicano acusado de estar coludido con el crimen organizado, es decepcionante por decir lo menos.

¿Qué tanto habrá de mermar esto en la imagen que tenemos de nuestras fuerzas armadas?

Eso aun no lo sabemos, pero lastima la confianza y decepciona profundamente.

El deterioro de la imagen de una Institución empieza cuando la ciudadanía va perdiendo confianza en ella y eso alerta sobre la necesidad de impulsar su renovación, revisar su marco jurídico y las funciones que la ley le asigna  para que no se tomen atribuciones que no les corresponden aunque sean ordenadas desde el poder presidencial…

En escándalos como el que hoy protagoniza el General Cienfuegos, siempre queda la duda ¿Lo obvio es?

Ojalá sigamos coincidiendo en www.SoledadDurazo.com @SoledadDurazo FB/SoledadDurazo IG: soledaddurazo YT: SoledadDurazo

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