La formación de ingenieros, la experiencia automotriz y la cercanía con Arizona colocan a Hermosillo ante la oportunidad de ampliar su perfil industrial hacia sectores como los semiconductores y la inteligencia artificial, con el reto de traducir ese crecimiento en empleos mejor pagados.
Ese es el planteamiento de Gildardo Real, aspirante a Defensor de la H, quien señaló que la capital sonorense cuenta con condiciones para atraer nuevas inversiones y ofrecer a los jóvenes alternativas profesionales sin que tengan que salir de la ciudad.
Como referencia de la capacidad productiva local, mencionó que la planta Ford fabricó 357 mil vehículos durante 2025. A ello se suma la formación de más de mil 200 ingenieros al año entre el Instituto Tecnológico de Hermosillo y la Universidad Tecnológica, una preparación que, consideró, debe encontrar mayores oportunidades dentro del mercado laboral local.
Entre las iniciativas que destacó está un fondo de ocho millones de pesos, integrado con recursos del Ayuntamiento y la iniciativa privada, para respaldar proyectos universitarios relacionados con inteligencia artificial y semiconductores, mediante la colaboración con Hermosillo ¿Cómo Vamos? y la Universidad Estatal de Arizona.
La apuesta tecnológica cobra relevancia por la expansión de la industria de semiconductores en Arizona, un contexto que podría abrir posibilidades de colaboración comercial y productiva para Sonora.
Real también puso sobre la mesa las condiciones que, desde su perspectiva, influyen en la llegada de empresas: finanzas públicas ordenadas, transparencia y certidumbre para invertir. En ese sentido, señaló la mejora de nueve escalones en la calificación crediticia del municipio como parte de los avances que destacó.
Su visión económica incluye además actividades culturales y creativas, como el arte urbano y Radio La H, a las que atribuyó potencial para generar empleos y fortalecer la identidad de Hermosillo.
El planteamiento, sostuvo, es aprovechar la infraestructura industrial y el talento que ya existe en la ciudad para diversificar la economía. El desafío está en que esa capacidad se refleje no solo en nuevas inversiones, sino también en mejores salarios y oportunidades para las siguientes generaciones.









