Robo de aretes de ganado prende alerta sanitaria y abre sospechas sobre tráfico ilegal de animales

Por Silvana Saavedra Duarte

El robo de miles de aretes de identificación de ganado en México ha encendido una nueva alerta en medio de la crisis sanitaria provocada por el gusano barrenador, debido a que estos dispositivos permiten conocer el origen y movimiento de cada animal.

En entrevista con Soledad Durazo, el periodista Andrés Solís explicó los hallazgos de una investigación realizada por la Unidad de Investigación de Meganoticias, en la que se documentó que entre el 27 de julio de 2021 y el 20 de mayo de 2026 fueron reportados ante el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) 16 mil 758 aretes de ganado robados.

El dato que más llama la atención es que 10 mil 312 fueron sustraídos únicamente durante 2025, año en que el gusano barrenador comenzó a expandirse con mayor fuerza en territorio mexicano. Además, alrededor del 99% de los dispositivos robados corresponden a ganado bovino.

Chiapas concentra buena parte del problema. De acuerdo con la información expuesta en la investigación, 77.5% de los aretes reportados como robados corresponden a ese estado, una situación que cobra relevancia debido a que la frontera sur es una de las principales rutas señaladas para el ingreso irregular de ganado procedente de Centroamérica.

Una identificación que puede abrir la puerta a la pérdida de trazabilidad

Los aretes funcionan como una especie de identificación oficial del animal, pues permiten conocer información relacionada con su origen y seguimiento sanitario. Por ello, cuando son robados y utilizados en otros animales, se puede romper la trazabilidad que permite a las autoridades identificar de dónde proviene el ganado y por dónde se ha movilizado.

Solís explicó que SENASICA ha dado de baja 4 mil 756 de los 16 mil 758 aretes reportados como robados, por lo que permanecen alrededor de 12 mil dispositivos cuyo paradero se desconoce.

La preocupación radica en que alguno de estos identificadores pudiera terminar colocado en animales ingresados ilegalmente al país, facilitando que sean presentados como ganado nacional y pasen por determinados controles sanitarios.

El periodista señaló que la investigación encontró una posible coincidencia entre el aumento del robo de aretes, el tránsito irregular de ganado por la frontera sur y la expansión del gusano barrenador. Sin embargo, aclaró que se trata de una posible relación que requiere investigación de las autoridades y no de una conclusión que establezca por sí misma que los robos sean responsables de la propagación de la plaga.

El crimen organizado, otra de las líneas de investigación

Durante la entrevista también se planteó la posibilidad de que grupos del crimen organizado estén involucrados en el tráfico irregular de ganado y en el robo de identificadores.

Solís señaló que la investigación detectó coincidencias temporales entre el incremento de estas prácticas y el avance de organizaciones criminales en rutas de la frontera sur, particularmente en Chiapas.

La situación tendría además consecuencias económicas para estados ganaderos como Sonora, donde productores han tenido que mantener durante más tiempo a animales que anteriormente podían comercializarse hacia Estados Unidos.

El cierre de la frontera estadounidense al ganado mexicano por la problemática del gusano barrenador ha significado mayores gastos de alimentación, mantenimiento y atención veterinaria para los productores, mientras una parte del ganado permanece en territorio nacional.

La investigación también recogió testimonios de productores del sur de Chiapas, quienes denunciaron una posible competencia desleal derivada del ingreso irregular de animales que posteriormente podrían ser identificados con aretes robados.

Falta de respuestas oficiales

Otro de los puntos señalados durante la entrevista fue la falta de una explicación directa por parte de SENASICA sobre el destino de los aretes robados y las medidas implementadas para evitar que sean utilizados nuevamente.

De acuerdo con Solís, el equipo de investigación buscó entrevistar al titular del organismo, pero aunque inicialmente hubo disposición para atenderlos, finalmente no se autorizó la entrevista.

El caso coloca sobre la mesa un problema que va más allá del sector ganadero: la trazabilidad del ganado también representa un asunto de sanidad, seguridad y salud pública, particularmente mientras México enfrenta los efectos del gusano barrenador.

La investigación completa de Meganoticias puede consultarse en sus distintas plataformas digitales.

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