En México existen más de 130 mil personas desaparecidas, un problema que ha crecido año con año y que ha sido reconocido a nivel internacional. Pero al mismo tiempo existe otro problema: el de las personas no identificadas, cuerpos y restos humanos que permanecen sin nombre en los Servicios Médicos Forenses de los estados.
Para resolver este obstáculo y poder reencontrar a las personas con sus seres queridos, el gobierno de Sonora creó el Centro Estatal de Identificación Genética y Panteón Forense, un proyecto que arrancó en 2023 como parte de los compromisos asumidos con los colectivos de búsqueda en la entidad. Concebido no solo para Sonora, sino para todo el noroeste del país, su función sería cruzar bases de datos de personas desaparecidas para acelerar identificaciones, y ofrecer un espacio de resguardo digno para los cuerpos, en espera de ser entregados a sus familias.
El Centro Estatal de Identificación Genética y Panteón Forense de Sonora tenía previsto comenzar a operar el 1 de enero de 2024. Dos años y medio después, una solicitud de transparencia respondida en junio de 2026 y publicada por Dulce Fajardo, reportera de Meganoticias Sur de Sonora, revela en qué condiciones se encuentra.
La Comisión de Búsqueda de Personas para el Estado de Sonora respondió que actualmente se encuentran en trámite los instrumentos de coordinación interinstitucional necesarios para el resguardo, manejo y procesamiento de indicios, así como la asignación y habilitación de personal especializado. Es decir, el Centro opera, pero no identifica genéticamente a nadie.
El oficio de la Comisión cierra con una frase que resume el fondo del problema:
“Se precisa que las acciones pendientes para el fortalecimiento del Centro se encuentran sujetas a la disponibilidad presupuestal y a la autorización de recursos aplicables, por lo que esta Comisión continuará realizando las gestiones conducentes dentro del ámbito de sus atribuciones.”
En otras palabras, la propia Comisión reconoce que el Centro no puede avanzar porque depende de un presupuesto que no está en sus manos autorizar, y no ofrece fecha ni compromiso de cuándo podría destinarse.
A su vez, argumenta que hay avances en algunas áreas; como la habilitación de espacios para atención ciudadana, atención psicológica, laboratorio forense y de perfil genético, osteoteca, panteón forense, cuarto refrigerado para resguardo de restos y cuarto de rayos X. Sin embargo, el Centro actualmente cuenta con apenas 7 personas adscritas, distribuidas en áreas administrativa, jurídica, análisis de contexto, atención a víctimas, integración de información y recuperación forense, con perfiles en derecho, criminología, arqueología y química-biológica.
Aumentan 62% los cuerpos no identificados en la SEMEFO
Mientras el Centro Estatal de Identificación Genética y Panteón Forense continúa sin identificar, la cifra de cuerpos “no identificados” en la SEMEFO sigue en aumento.
Por una solicitud ingresada vía transparencia en junio de este año, pudimos saber que el número de cuerpos ingresados a SEMEFO con estatus de “no identificados” pasó de 1,104 en 2021 a 1,791 en 2025, un incremento del 62%. De enero a abril de este año ya van 535.
No todos estos cuerpos se quedan bajo resguardo institucional. Una parte se inhuma en fosas comunes municipales, y ahí el número va a la baja: de 413 en 2021 a 239 en 2025, con apenas 23 en lo que va de 2026. Otra parte queda conservada bajo custodia estatal, y ahí sí hay incremento: de 205 en 2021 a 313 en 2025, con 68 al corte de abril de este año. Es decir, 313 cuerpos para una capacidad instalada de apenas 69 espacios de resguardo forense, según cifras de la propia autoridad. La misma respuesta asegura que no se trasladan cuerpos a otras instituciones ni se realizan cremaciones.
Un dato que vale la pena subrayar es que de los cuerpos que ingresaron como no identificados, el 100% de los que después fueron identificados se entregaron a sus familias.
¿Qué le hace falta para empezar a identificar? ¿Es cuestión de recursos, o de voluntad?
Mientras la respuesta no llegue, los cuerpos sin identificar en Sonora siguen acumulándose; y a la par, miles de familias siguen buscando a los suyos, sin saber que tal vez ya están ahí, esperando un nombre.











