Hermosillo, Sonora.- La falta de infraestructura y las deficiencias operativas del Hospital General del Issste “Fernando Ocaranza” en Hermosillo obligaron a la familia de una adulta mayor de 92 años a recurrir a un amparo para garantizar su derecho a la salud y lograr que fuera atendida en un hospital privado.
En entrevista con la periodista Soledad Durazo en Radio Fórmula Sonora, el abogado Andrés Ortega relató que su abuela ingresó al hospital un viernes debido a un fuerte dolor abdominal y posteriormente se determinó que requería una cirugía de vesícula.
Sin embargo, ante la falta de capacidad material del nosocomio, que enfrentaba problemas de infraestructura, insuficiencia de personal e incluso fallas en el sistema de aire acondicionado, la familia decidió promover un juicio de amparo.
El abogado explicó que el recurso fue presentado el domingo por la noche y al día siguiente un juez federal concedió una suspensión de plano, ordenando a las autoridades de salud programar la atención médica en un plazo improrrogable de 24 horas.
No obstante, aseguró que la resolución judicial no se cumplió de inmediato y que las autoridades incurrieron en desacato, prolongando la situación durante una semana más.
Finalmente, la paciente fue trasladada al Hospital San José, donde recibió el procedimiento médico y permaneció en recuperación antes de recibir el alta voluntaria.
Ortega destacó que el caso no es aislado y aprovechó el espacio para informar a la ciudadanía que cualquier persona cuyo derecho a la salud sea vulnerado puede recurrir al juicio de amparo.
“Si una persona necesita medicamentos, una cirugía o cualquier otro tratamiento y no lo está recibiendo, un juez federal puede intervenir para garantizar ese derecho”, señaló.
Asimismo, explicó que el Instituto Federal de Defensoría Pública brinda asesoría y representación gratuita en este tipo de casos, por lo que llamó a la población a informarse y hacer valer los mecanismos legales disponibles.
El abogado subrayó que la problemática no es atribuible al personal médico y de enfermería, a quienes reconoció por continuar brindando atención pese a las condiciones adversas en las que laboran.
Finalmente, consideró que el caso ha contribuido a visibilizar la situación que enfrenta el Hospital “Fernando Ocaranza”, donde trabajadores y usuarios han denunciado desde hace años carencias de infraestructura y recursos, por lo que insistió en la necesidad de soluciones de fondo que garanticen el derecho a la salud de los derechohabientes.









