San Valentín. Fue un sacerdote Romano que vivió hacia el siglo III y se hizo célebre por su bondad y por dedicarse a unir parejas de novios en santo matrimonio, bajo el rito cristiano, a pesar de las prohibiciones que existían de su práctica sacramental. Es el santo que conmemoramos el 14 de febrero.



San Valentín es quizá uno de los santos más mencionados, ya que su nombre, se encuentra asociado indefectiblemente a una de las celebraciones más comerciales de la modernidad, como es el día del amor y la amistad o el día de los enamorados, conocido así en la mayoría de los países que lo festejan, pero que no son más que el reflejo de la celebridad de San Valentín, cuya acción de nobleza se hizo célebre entre las parejas de enamorados que deseaban recibir la eucaristía y la bendición del Dios de los cristianos, en su santa unión.



Existen distintas versiones en torno a San Valentín, incluso se tiene dudas acerca de su existencia, sin embargo, el martirologio romano, lo recibe y acepta como santo mártir de la iglesia católica, nacido en Terni, en el año 226, quien debió padecer el martirio, por persecución que ordenara el emperador Claudio, siendo apresado y enviado a Roma, para obligarle a apostatar, pero su determinación en la fe cristiana lo mantuvo firme. San Valentín pasó de Roma a Terni, donde la piedad cristiana le dio el título de obispo.

El martirio aplicado hacia San Valentín fue cruel, mediante golpiza con mazos y posterior decapitación. Este acto de crueldad en contra de un hombre santo y noble ocurrió en una fecha equivalente al 14 de febrero del año 270. En el lugar del suplicio de San Valentín, la vía Flaminia, el Papa Julio I hizo construir una basílica que fue muy visitada.


Fuente: .iglesia.info/



Notas Relacionadas

Comentarios sobre esta nota

Comenta esta nota