7. Piensa en el primer amor y pregúntate, ¿Qué sientes? Pueden pasar tres cosas: No sientes nada, piensas ¿cómo pude estar con esta persona? o lo recuerdas con un poco de ternura. Esto quiere decir que el amor pasa, nadie niega que el duelo exista, sin embargo, puedes estar amando hoy y mañana vas a dejar de amar.

8. Vivirás un período difícil y experimentaras sensaciones tan intensas como opuestas. Debes saber que el amor eterno no existe, mucho menos el dolor infinito. Tampoco esperes superar esta etapa en un par de días, necesitas tiempo para volver a comenzar de cero, pero no demasiado. Si al cabo de 4 o 5 meses continúas mal, es tiempo de buscar ayuda profesional de inmediato.

Sí, la relación terminó y esa persona no estará más contigo, pero las enseñanzas se quedan, la dicha de haber amado, la memoria ungida de momentos inolvidables y la añoranza limpia de toda ira. Tarde o temprano, el vendaval del desconsuelo cede paso a una sosegada calma que surge desde adentro. Y es cuando comprendemos que todo ese sufrimiento, ese desgarrador padecimiento y ese terrible dolor cumplieron su cometido. Aprendiste de esta etapa y por eso fue provechosa.

Había que sufrir para empezar de nuevo. Así es la sana resignación de quien sabe perder. En la colección “Aprende a construir un amor de pareja saludable” de Walter Riso, podrás profundizar sobre este y otros interesantes temas, además, encontrarás diferentes herramientas para vivir tus relaciones afectivas con plenitud y saludablemente. Empieza a conocerla a continuación.

Fuente: old.elartedesabervivir.com



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