Recientemente la organización México Evalúa compartió datos con estimaciones de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que muestran que en los últimos seis meses de 2019 más de 6 millones de mujeres fueron víctimas de algún delito sexual en nuestro país.



Así de grave es la situación pero para dimensionarla posiblemente los números no nos dicen nada y sea mejor considerar la posibilidad de que nuestra hija, hermana, sobrina, amiga, madre, esposa o nosotras mismas quienes somos mujeres, seamos parte de la estadística.



Otro dato también muy revelador: la misma ENSU considera que tan solo entre julio y diciembre de 2019, el 99.7% de los casos de violencia sexual que sufrieron las mujeres mayores de 18 años NO fueron denunciados. ¿Se imagina cuántos casos de violencia sexual en niñas menores de 18 años tampoco son denunciados?



Muchas mujeres viven en silencio el drama que significa ser víctima de violencia; algunas veces el círculo cercano se convierte en cómplice y otras tantas ya en el terreno jurídico y pese a que son tan pocos los casos denunciados, la denunciante es revictimizada y la queja duerme el sueño de los justos engrosando la pila de papeles que reflejan la impunidad, la impericia, la indiferencia que se puede encontrar en el sistema judicial.



Los colectivos de féminas principalmente han alzado la voz para visibilizar esta delicada situación y aunque sin duda mucho se ha logrado, quedan todavía mucho camino por recorrer.



Y mientras, seguimos empujando desde nuestra particular trinchera y desde los colectivos para visibilizar la situación y exigir respuesta a las autoridades. Además no perdamos de vista que uno de los orígenes de nuestros muchos males como sociedad, se encuentran en la educación.



Y si bien es cierto, cambiar las estructuras mentales es una labor que no surte efecto de la noche a la mañana, en algún momento se tiene que empezar.



También es cierto que en el tema de la violencia sexual que sufren muchas mujeres, inciden múltiples aspectos. Uno de ellos es el machismo y precisamente en días pasados, una legisladora sonorense, la Dip. Irma Terán Villalobos, presentó una iniciativa para reformar la Ley general de educación a fin de incluir la erradicación del machismo como un eje fundamental en del sistema educativo en México con el objetivo de garantizar que desde temprana edad podamos aprender sobre lo que el machismo ha provocado en nuestro país.



En la exposición de motivos la legisladora ofrece datos de Organismos internacionales que demuestran la pertinencia de formar desde temprana edad al infante, en temas que van a constituir la base de su pensamiento y en consecuencia de su actuar.



Urge comenzar un cambio ideológico en las nuevas generaciones, que rechacen el machismo de la misma manera que se busca combatir la corrupción y las adicciones, reza la iniciativa que, por su naturaleza y sus alcances, debiera ser abrazada por todas las fracciones parlamentarias. Dicho sea de paso, la iniciativa de la Diputada Terán no tiene impacto presupuestal ya que únicamente se solicita la inclusión del tema al sistema educativo mexicano.



¿Sirven de algo las protestas, las manifestaciones? Me preguntaba una querida amiga ayer que le compartí información sobre la convocatoria que circula para que el próximo 7 de marzo nos manifestemos a las 5 de la tardeen la plaza Emiliana de Zubeldía en contra de la violencia hacia las mujeres.



Su duda es válida y encuentra la lógica explicación en tantos casos de impunidad porque las autoridades no quieren o no son capaces de hacer su parte. Porque la educación no ha logrado una sociedad más respetuosa e incluyente y porque en el seno familiar tampoco hemos sido capaces de dejar esquemas que establecen la supremacía de uno sobre otro género privilegiando el dominio, la mayoría de las veces a fuerza de violencia más que a través del diálogo.



Pero la protesta y las manifestaciones sirven para visibilizar los temas, para aclarar nuestras posturas, para buscar incidir en la conciencia individual que haga mejores colectivos…sirve para que quienes vienen detrás nuestro, tengan escenarios más armoniosos y menos violentos, en los que puedan poner en práctica las aspiraciones de sus días…



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En las recientes encuestas le va bien a la gobernadora Pavlovich ahora que el sexenio vive ya el último tercio de su existencia.



La encuesta de Massive Caller ubica a la mandataria estatal en el segundo lugar de aprobación e índice de confianza después de Quirino Ordaz el gobernador de Sinaloa que el pasado 1 de enero cumplió su tercer año de gobierno.



También la reciente encuesta de México Elige, ubica a Pavlovich Arellano en cuarto sitio de las calificaciones más altas alcanzadas entre quienes ostentan el poder Ejecutivo en los estados.


La semana pasada la gobernadora aseguró que cerrará muy bien su sexenio. Manteniendo esta tendencia seguramente lo logra. Y por supuesto, mucho ayudará que sus colaboradores no olviden los recordatorios, recomendaciones y advertencias que siempre les ha hecho y particularmente reiterado estos dias.




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