Lo más posible es que si te encuentras leyendo estas líneas probablemente seas una persona olvidadiza o tengas algún amigo, conocido, compañero de trabajo o familiar que siempre pierda la cartera, las llaves, se olvide el móvil en cualquier sitio o que este verano haya comprado dos gafas de sol y ya no le quede ninguna. No hay nada que recriminar, todo el mundo tiene sus defectos y ser despistado no es, ni mucho menos, de los peores.

Esto no quita que uno ya esté harto de hacer viajes de ida y vuelta en busca de un objeto o de perder dinero en algo que no debería comprarse si prestara un poquito más de atención. Es cierto que todo sería mucho más fácil si fuésemos magos y pudiéramos adquirir una recordadora que nos avisara de que nos hemos olvidado algo, tal y como la que tiene Neville Longbottom en la saga Harry Potter, pero, por desgracia, Hogwarts no existe y para solventar esta carencia tendremos que poner, como en cualquier otro asunto, algo de nuestro empeño. Eso sí, para no volvernos locos Yahoo Health propone una serie de consejos:

1. Consejos para no perder las cosas

La mejor manera de solucionar un problema es la prevención y en este caso, todo se reduce a prestar más atención y ser más metódicos. Estos son dos trucos que nos ayudarán a evitar molestas pérdidas:

Tener un lugar para guardar cada objeto

Como es evidente, no podemos disponer de un sitio especial para cada una de nuestras pertenencias, porque necesitaríamos vivir en una mansión y acabaríamos volviéndonos locos, pero lo que sí podemos es hacerlo solo con aquellas que más molestias nos suelen causar. Si somos un desastre con las gafas de sol, vamos a obligarnos a guardarlas en una cajita, con su funda, encima de la cómoda de la entrada de casa. Así siempre sabremos dónde están y las veremos cada vez que vayamos a salir a la calle.

Ordenar aquello que veamos fuera de lugar

Si nos encontramos nuestras zapatillas en el baño, de nada va a servir pensar en una posible conspiración por parte de alguien o creer que se van a recoger solas, porque lo único que conseguiremos es enfadarnos y que cuando realmente las necesitemos no las encontremos. La única solución pasa por mover el culo, coger las zapatillas y dejarlas en el armario que corresponde.

2. Consejos para recuperarlas

Es muy habitual que cuando perdamos algo nos pongamos como locos a buscar por toda la casa, sin pararnos a pensar qué ha podido ser de ello. Sin embargo, con esta actitud visceral solo conseguiremos ponernos más nerviosos y dedicar más tiempo del debido hasta que se nos ilumine la bombillita que nos recuerde dónde lo hemos dejado. Así que el primer consejo pasa por parar un momento, pensar y no empezar a buscar hasta que no tengamos la mínima noción de sus posibles ubicaciones. A partir de este punto, estas son algunas ideas:

Revisar si está escondido en el lugar correcto

En muchas ocasiones echamos un vistazo superficial, cuando realmente lo que se necesita es ser observador. Es muy habitual que cuando miramos por primera vez en el sofá no esté el mando, o que la llave Allen no se encuentre en la caja de herramientas pero mágicamente aparece la segunda vez que volvemos a mirar. La explicación es que en vez de encontrarse a simple vista, el mando probablemente estuviera bajo un cojín y la llave en el segundo cajón.

Lo más posible es que esté muy cerca de donde creemos que está

A la hora de buscar un objeto perdido es habitual que tengamos una ligera idea de dónde puede estar. Sin embargo, cuando miramos ahí no lo encontramos. Si llegamos a esta situación, es importante mantener la calma y mirar en alguna zona allende a ella, puesto que nuestra memoria almacena una pequeña noción, pero posiblemente esta no sea del todo exacta.

Revisar paso a paso lo que hemos hecho

Dedicar unos segundos a pensar es invertir un tiempo que luego se va a volver en nuestro favor. Un consejo muy útil es el de reflexionar sobre todo lo que hemos hecho e ir desandando el camino para ver si encontramos el objeto extraviado o, al menos, nos venga a la cabeza alguna idea de dónde puede estar.

Parar y hacer otras cosas

Si se nos atraganta la búsqueda, a veces es mejor parar. Lo normal es que antes o después aparezca o, al menos, que nos acordemos de lo que hicimos con el objeto perdido. Está claro que probablemente no sea buena idea si lo que no encontramos es la cartera con nuestra identificación, dinero y tarjetas, pero si es algo sin valor, como el mando de la televisión, en vez de revolver todo el cuarto de estar, a lo mejor es preferible apagar dando al botón del propio dispositivo y a otra cosa mariposa, que el mando no se habrá ido solo de casa.

Fuente: confidencial.com


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