Hace años la recurrencia de la clase política mundial, parafraseó en centenas de debates y hasta el cansancio una frase que se atribuye al estratega de campaña de Bill Clinton. Fíjese que allá por las elecciones de 1992, todas las encuestas y los analistas políticos del norte apostaban hasta la casa por George Bush que se consideraba iba a arrasar por su aplaudida actuación en la política mundial como el constructor de la guerra fría y el tema gordo del Golfo Pérsico. Tenía una popularidad altísima, por supuesto en el estrato de la clase política. Entonces hace su aparición un tal James Carville, que como buen asesor le indicó al candidato que debía enfocarse en los temas que tenían impacto con la vida inmediata de las personas, sus compras, sus sueldos, los pagos, los precios. Y allá en su casa de campaña el asesor puso en el pizarrón los tres ejes de la campaña para asesores y para el equipo de trabajo. 1.- Cambio vs. más de lo mismo. 2.- La economía, estúpido y 3.- No olvidar el sistema de salud. Se dice que era una especie de recordatorio interno y que esa palabra, estúpido, por supuesto que era para el asesor, para no olvidar la economía. Sucede que la frase se convirtió en un ariete de la mercadotecnia política, no era el slogan formal, pero se convirtió en una popular frase que pegó en los convencidos bushistas y la historia ya la saben, Clinton fue Presidente.

¿”Porqué pongo como título a esta columna “es la economía, neoliberales”? Pues si, para parafrasear el slogan de Clinton. ¿Porqué le pongo una coma? Porque quiero que tras la palabra neoliberales se refrende lo falso.


Porqué? Uno de los dolores de cabeza del Presidente es ese tema y tengo la seguridad de que el centro estratégico de la presidencia es la economía. Peeero tenemos que considerar varios aspectos. AMLO no podría romper con el sistema económico. Las lecciones históricas están dadas. México, así lo construyó el neoliberalismo por décadas, está inserto en un mercado mundial, en un sistema mundial de mercado. Si se hubiera planteado una ruptura, el mundo mercantil ya hubiera metido mano en México para desplazar este gobierno como se ha hecho con otros países. Un analista del New York Times (Rafael Lemus), describió con contundencia el asunto: “AMLO en el laberinto neoliberal”. Y es cierto, es un endemoniado laberinto. Pero las conclusiones del analista son equívocas porque descuida garrafalmente el lado salvaje del mercado neoliberal. Lemus cree inocentemente que AMLO no se mueve ejecutivamente para desplazar el neoliberalismo. Señor, el Presidente sabe de lo que es capaz esa economía que no por nada tiene el apelativo de “salvaje”. El neoliberalismo es una forma de usufructo de los humanos y su objetivo es generar riqueza y con lo mismo que produce, la pobreza. ¡¡¡Es el dinero, es el lema de fondo del neoliberalismo y toda su intención es cubierta con un discurso filial y atento que no pudo ni pude ocultar las incontables intervenciones y masacres en el mundo que no le entra a su juego.


Lemus descuida las intervenciones yanquis en varios países que han decidido romper con las economías neoliberales, el caso más brutal es el golpe de estado en Chile que pretendió dar un brusco golpe de timón. Los militares chilenos de entonces se encargaron de instalar una dictadura, sí, lo que es una dictadura, y asesinó a miles. Hace poco se reconoció que centenares de opositores chilenos fueron lanzados vivos al mar y sin olvidar a los miles de asesinados por el régimen del dictador chileno. ¡!!Eso es una dictadura¡¡¡ Todas las medidas para el bienestar popular de los chilenos se revirtieron, todas y en primer lugar qué creen? Allende nacionalizó el cobre chileno porque las empresas extranjeras saqueaban el país. Y los primero que se restituyó fueron la propiedad de las minas chilenas.


Entonces el presidente López Obrador sabe que no puede exponer al país en un asunto de intervención (demasiado cerca de los Estados Unidos, ustedes saben a los que me refiero) y por ello ha centrado su política en un deslizamiento de lo más salvaje de ese sistema: la corrupción.


Ahora el asunto casi filosófico, incluso presente en la historia de las religiones, de porqué la corrupción es el alma del neoliberalismo. ¿En serio no se puede acumular riqueza sin trampas, sin crímenes, sin delitos, sin tráfico de influencias, sin comprar a partidos completos como el priismo y el panismo? La Biblia sentencia en una frase de una fuerza inmensa: “Así como un camello no puede pasar por el ojo de una aguja, un rico no podrá entrar al reino de los cielos”. Sea usted creyente o no esa frase bíblica es descriptiva. No podrá entrar al reino de los cielos porque su riqueza es mal habida, es producto del abuso y el robo.


Por ello hay que atender, a quien le interese el realismo político, el porqué AMLO centra su lucha contra la corrupción y el porque las decisiones en economía no gustan a los analistas tradicionales que ven la salud económica desde arriba, desde la macroeconomía exclusivamente. Sí, han estado muy bien en el tema macroeconómico siendo una economía periférica. Pero la miseria no le va bien a millones de mexicanos y la pobreza a otros tantos millones y la precariedad a otros tantos. Lo macroeconómico no ve eso y no le importa la corrupción.


El diseño estratégico de la economía del Presidente incluye la política internacional que presiona con los movimientos de las monedas que afectan al peso y el de la energía como el petróleo que está expuesto a la política rijosa entre los países; incluye la presión de mexicanos que han vivido como reyes en la permisividad de la corrupción; incluye el contar en ciertos espacios de gobierno con gente que no es de izquierda; incluye la presión de los medios que se les retiró mucho dinero del presupuesto y ahora están más que resentidos; incluye medidas técnicas que están dando resultados de sostenimiento; incluye tragar aceite muchas veces; incluye la incomprensión de quienes a sabiendas que se está en transición se trata de sabotearla o aprovecharse de ella. Por dentro y por fuera. Pero la guerra está desatada. Cada paso del presidente quiere ser dinamitado, pero él sigue andando y andando y andando.


" El andar y andar con el corazón mueve la mejor economía del pueblo " Octavio Almada


@OctavioAlmada1

@ElCobanaro


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