Instalar un negocio es una actividad que conlleva esfuerzo, muchos recursos de diversas índoles, energía y es finalmente la construcción de un sueño. ¿Pero qué sucede cuando las cosas no salen como esperabas y tu sueño se convierte en una pesadilla?

El INEGI señala que dos de cada tres empresas mexicanas antes de cumplir el primer lustro y solo 100 por ciento de las compañías logran trascender a la siguiente generación.

Son muchos los puntos que hacen que las Pymes quiebren, como una mala planificación, una limitada capacidad administrativa, un modelo de negocio poco rentable, poco acceso a fuentes de financiamiento, fallas al reinvertir las utilidades, entre otras.

Sin embargo, un fracaso nunca debe verse como el fin de la carrera de un emprendedor. Es más, se debe reconocer que éste forma parte del camino para llegar al éxito. Eso sí, hay que saber ver cuáles son las situaciones que llevan a que el emprendimiento se convierta en una pesadilla.

Entre los signos que te indican que estás por vivir una pesadilla están:

Los clientes no llegan

Si ni las moscas se paran por tu negocio, es probable que estés a punto de que tu sueño se esfume. La situación a todas luces preocupante, no hay ingresos, por tanto no hay manera de pagarle al personal a tu cargo, ni para sufragar otros gastos corrientes. El problema aumenta si tu materia prima consiste en productos perecederos con fecha de caducidad.

Aumento en la rotación de empleados

Si de pronto empiezas a tener mucha rotación de empleados o los de mayor antigüedad se comienzan a despedir, es signo inequívoco que hay un problema que se puede convertir en un mal sueño por los costos de capacitación que ya has invertido y que tendrás que reinvertir o por el peligro de que éstos se vayan con la competencia revelando lo que mejor sabes hacer.

Visita de abogados y contadores

Si la situación de impago se ha vuelto insoportable es probable que los abogados, contadores y despachos de cobranza comiencen a desfilar por tu negocio. Quizá sea momento de pensar en la manera de vender los activos para liquidar para que la situación financiera no empeoré. Incluso si se trata de algún crédito evitar que dañe tu historial de crédito.

Poca motivación

Aunque la motivación no es la única fuerza que mueve los negocios, si es muy importante. Si falla de tu parte, no puedes contagiar el entusiasmo de trabajar en equipo y por un objetivo común para alcanzar el éxito.

Si detectas que te falta motivación para realizar las tareas del día a día, encuentra en dónde está el motivo y busca, si quieres continuar con tu emprendimiento, la forma de darle solución. A lo mejor sientas que hay mucha presión sobre ti, es cuestión solo de encontrar la inspiración para seguir adelante.

Actitud negativa y miedo al riesgo

Esta es otra de las actitudes que pueden llevarte a vivir una verdadera pesadilla. Los emprendedores deben estar conscientes que tener un negocio es arriesgarse, es contar con habilidades como la resiliencia, es decir sobrellevar las adversidades para continuar, es mantener la mente positiva aun cuando las cosas no van bien.

Si reconoces una de éstas o más, prende las alertas y reconsidera si quieres reconstruir tu negocio antes de que se vuelvan el peor de tus sueños.


Notas Relacionadas

Comentarios sobre esta nota

Comenta esta nota

Columnas


Columna Invitada