Las políticas de apertura impulsadas por el nuevo pensamiento liberal en el último cuarto del siglo pasado, que llegó tomada de la mano con una visión de política económica que impulsaba un mundo sin fronteras, donde los medios de producción circulan libremente por el mundo, obedeciendo a la ley de la oferta y demanda como única regulación, introdujo también como parte de ese modelo, la necesidad de una administración pública más dinámica y abierta, acabando así con la época de gobiernos interventores.

El mundo enfrentó el reto de la globalización como modelo económico, los viejos sistemas políticos como el que impera en nuestro México, se vio obligado a adoptar conceptos globalizadores como una economía de mayor apertura al comercio mundial y que el gobierno también fuera más accesible a los ciudadanos.

Fue necesario adoptar también la apertura en la política electoral debido a un sistema de partidos cada vez más decidido a alejarse de los intereses de los ciudadanos comunes y corrientes, lo que ha representado uno de los principales motivos para que paulatinamente crezca un desprecio hacia una partidocracia que se erige como el verdadero factor real de poder que mueve los resortes de los tres poderes que constituyen al estado mexicano.

La lucha por la transición democrática iniciada muchos años atrás, ha dejado como fórmula para combatir a esa clase política improperada y frívola, engendro de la partidocracia que vivimos, la introducción a la arena política de liderazgos naturales emergidos y comprometidos con los intereses de la misma comunidad, ajenos a los de los partidos políticos. Es así como se introduce al sistema electoral, las candidaturas ciudadanas o independientes, que fueron concebidas como el antídoto perfecto para la partidocracia.

Pero las candidaturas ciudadanas o independientes están resultando todo un fiasco, después de su “ boom” con el triunfo de Kumamoto en Jalisco o de Jorge Rodríguez El Bronco en Nuevo León en el año 2015, unos cuantos procesos electorales han bastado, para que los ciudadanos resulten lo mismo que los partidos políticos.

Los candidatos independientes ciudadanos no han marcado la diferencia en lo que va del actual proceso electoral, aparte de que no han levantado mayor emoción del electorado.

El INE, realiza una investigación sobre falsificaciones e irregularidades en los registros de 28 de 65 candidaturas independientes a Diputados Federales, además de que la Comisión de Fiscalización, ha confirmado la opacidad en el manejo de los recursos de campaña de la mayoría de los candidatos presidenciales emergidos de la ciudadanía.

Aquí en Sonora, el Instituto Estatal Electoral se encuentra metido en un brete por las acusaciones realizadas por David Figueroa que señala de mapache a su contrincante por la candidatura independiente a la Alcaldía de Hermosillo, Norberto Barraza Almazán que compró firmas y las registró fuera del tiempo establecido por el IEE.

Al estilo de los políticos de antaño, Barraza Almazán le metió 5 mil votos para ganar la contienda en el último minuto o en tiempo extra no oficial, según se queja David Figueroa, que pecó de ingenuo a pesar de contar en su currículo, la dirigencia estatal de un partido político importante. Cayó David redondito, necesita una limpia, porque la política lo ha maltratado mucho en los últimos tiempos, nada más falta que pierda la Regiduría de Ranchito de Huépac.

Los candidatos ciudadanos aquí y en todo México, están demostrando el mismo oscurantismo que los partidos políticos, los mismos errores, las mismas tranzas. ¿Será porque no ha surgido un perfil verdaderamente ciudadano?

CAJEME SIGUE BIEN ATENDIDO POR EL PRI

Pese a las declaraciones de guerra, conjuros malditos y amenazas de acabar con la unidad del PRI en Cajeme, externadas por los seguidores del precandidato a la Presidencia Municipal, Abel Murrieta, que también propone una modificación a la convocatoria que establece una convención electiva de 300 delegados, pidiendo en su lugar una elección abierta a la militancia y simpatizantes, para decidir si él o Emeterio Ochoa es elegido candidato para Cajeme,

El dirigente estatal del PRI, Gilberto Gutiérrez, niega que el partido a su cargo haya mostrado signos de aferrarse por imponer a un candidato determinado, la propuesta de Abel Murrieta no ha llegado formalmente a sus manos, la dirigencia a su cargo, siempre ha manifestado su voluntad de escuchar, de hacer política constructiva con cualquier grupo o sector del partido, Cajeme no ha sido, ni es la excepción.

Gutiérrez ha demostrado como dirigente del PRI, no estar trabajando para un proyecto personal de impulsar su carrera política, su trabajo ha consistido en renovar las estructuras del partido y a construir acuerdos que configuren una oferta política que permita a los sonorenses contar con una alternativa de mejor calidad de vida.

Desde que tomó las riendas del tricolor en noviembre de 2015, Gilberto Gutiérrez, hacer política ha sido la prioridad en el PRI estatal, siempre se ha sentado a la mesa y ha finalizado con consensos en favor de todos

Con la fuerza del PRI demostrada en Cajeme, para la dirigencia estatal queda muy claro que ambos precandidatos, Abel Murrieta y Emeterio Ochoa, son garantía de triunfo en las elecciones del próximo domingo primero de julio.

Le recomiendo el programa HABLANDO CLARO que se transmite por TV Azteca Facebook todos los jueves a las 4 de la tarde, dónde Jesús Olivas, Arturo “Chapo” Soto y aquí su columnista de peluche, desmenuzamos la temática política de actualidad.

Podemos interactuar a través de mi cuenta de Twitter @feroropeza20 o en mi correo electrónico luiso@hmo.megared.net.mx


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