Hace calor. Hace muchísimo calor, sí. Estamos en plena ola de calor, si es que lo de antes y lo de después no es suficientemente tórrido. Con este panorama climatológico, no es de extrañar que la imagen del día sea una piscina. Sin embargo, uno es una cualquiera. Es la madre de todas las piscinas, una idea absolutamente genial digna de los mejores padres del mundo. ¿Que no tienes jardín? Pues forramos el balcón de plásticos, lo llenamos de agua y a disfrutar. A mi hijo que no le falte de nada.

No se sabe muy bien dónde transcurre la escena, ni siquiera si es un fotomontaje. El caso es que esta foto ha levantado los ánimos decaídos del lunes y se ha convertido en viral entre los tuiteros españoles. Un niño de unos ocho o nueve años disfruta de un baño en una improvisada piscina en el balcón. El primer vestigio de la famosa foto lo encontramos en un foro turco. Fake o realidad, cuando un tuitero compartió la imagen, su paso de timeline en timeline fue imparable.

Estamos todos viviendo en 2017 y este niño ya está en 3017.Eso sí, la imagen se las trae. Porque el agua pesa mucho y dentro de esta especie de bañera hay un niño. Conclusión: se huele el drama. ¿Aguantará el balcón-piscina sin desprenderse y acabar, en lugar de entreteniendo tuiteros, llenando las páginas de sucesos? La duda llegó al punto que alguien decidió tomar cartas en el asunto con un hilo que acabó derivando en una conversación matemática grupal absolutamente delirante.

Hechas las presentaciones, toca tomar medidas del escenario.

Pero claro, a la hora de calcular el peso que tiene que soportar el balcón, el niño también cuenta.

...Y el agua, ¿cuánta agua hay en esta piscina?

Las conclusiones se perfilan aterradoras.

Pero ojo, que hay muuuuchas más preguntas que resolver. Por ejemplo, ¿cómo han hecho los ideólogos de este invento soñado para que el agua no entre en casa?

También hay que resolver el tema económico. ¿Cuánto le cuesta a los padres sacrificados tener a su hijo en remojo?

Alguno añade incluso complementos a la piscina.

Nacen hilos paralelos como setas y, después, claro, están los memes. Eso no puede faltar.


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