Hoy, la agenda de múltiples encuentros de Recursos Humanos se centra en la discusión y planificación de estrategias que permitan reclutar, seleccionar y retener a los Millennials. Una generación que ha causado tanto el diseño de mapas de issues como desarrollo de planes innovadores para alcanzar estos objetivos.

Si bien la realidad de contar con más del 30% de la fuerza laboral compuesta por los Millennials, ya en organizaciones resilientes la pregunta ¿estamos preparados para recibir a los Centennials? Se ha activado.

Pero, ¿quiénes son los Centennials? ¿qué piensan? ¿qué les mueve? Y ¿cómo influir en ellos? Son interrogantes que hay que comenzar a desmembrar, pues si año tras año se discute con respecto a las tendencias de los Millennials, sería irresponsable afirmar que todas las respuestas ya se han redactado.

Partamos de mirar en la calle o en casa, a jóvenes y niños nacidos entre 1999 y 2017; ¿qué es lo primero que le viene a la mente? Les cuento lo que imagino: “Un chico de 16 años, sentado a la par de su mamá y su hermanita, inmerso en su celular, comiendo sin levantar la mirada del equipo y respondiendo sólo con gruñidos en lo que la madre le pregunta ¿con quién estás al teléfono?”

Si su cuadro es similar entonces coincidimos en el perfil, una generación enteramente digital, que establece relaciones “diferentes” a las que consideramos tradicionales, donde la conexión “cara a cara” es bastante baja. Una generación que exige respeto a la privacidad, aunque su expresividad pueda limitarse a un breve sonido.

Y esta fotografía es sólo la punta del iceberg, los Centennials son una generación que nació y está naciendo en una época casi incongruente, donde lo virtual y lo inmediato, se contextualiza en un mundo que requiere de mayor enfoque por evitar su destrucción socioambiental.

Pues de este mundo incongruente es que surge la generación que en 25 años estará liderando equipos, y las organizaciones tal como las conocemos hoy, requerirán migrar a un modelo que reciba a los jóvenes Centennials.

A modo de reflexión, les dejo algunas premisas que sirvan de consideración en la exigencia de planificar hoy, a quienes, en tres o menos años, estaremos recibiendo como becarios:

1) Aunque los Centennials manejan su vida en el ambiente virtual, la privacidad de vida es algo de altísimo valor para ellos; por eso no es absurdo que su red social favorita es Snapchat y no Facebook.

¿Cuáles serán los canales de comunicación que permita conectar a un Centennial con la filosofía de gestión de la organización?

2) El modelo de relacionamiento de esta generación con sus pares se basa en la inmediatez y la brevedad, un mensaje de texto utilizando oraciones resumidas en un LOL o cortas notas de voz, nos lleva a plantearnos hoy:

¿Cómo serán los mensajes que se compartirán con este perfil de colaborador?

3) El medio ambiente y el compromiso social son en gran medida las bases del rompecabezas que interesan al Centennial, por lo que la sostenibilidad, más allá de un papel o una buena historia, son focos de interés de estos jóvenes, entonces:

¿Ya tenemos en nuestra oferta de valor al colaborador un pilar sólido y consistente para conectar no sólo al Millennial sino al Centennial?

4) Para los Centennials el valor de productos de marcas costosas, sólo es percibido de ser realmente necesario, si ya poseen una necesidad cubierta por un bien, no está en su mapa la sustitución del mismo con “algo” de mayor valor.

¿Estamos planificando una estrategia de compensaciones basada en un salario emocional realmente hecho a la medida?

5) Mientras que los Millennials lideran el uso y exceso de uso del e-commerce, los Centennials creen en el intercambio o antiguo trueque de “algo que necesito” a cambio de “algo que ya no necesito”; y aun siendo uno de los principales retos que enfrentan ya los equipos de marketing del siglo XXI:

¿Hemos visualizado un modelo de transacción que rompa paradigmas tradicionales para generar valor al futuro colaborador?

Y si ya las organizaciones están comenzando a plantearse estas y muchas otras interrogantes, nuestras casas de estudios ¿ya están formando bajo nuevos modelos a los profesionales de mañana?

Las consultas son miles, las estrategias requerirán ser más innovadoras, los proyectos estarán minados de creatividad para no sólo incorporar a nuestras filas a una generación tan maravillosa como desconocida, pero la acción para mañana requiere comenzar ya.


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